Momentos inesperados, situaciones extrañas, sensaciones enrarecidas...
Dar vueltas, dar vueltas, dar vueltas, llegar, analizar y entender que es igual al punto de partida.
Saber que está, en algún lugar desconocido aún, pero está, existe, quizás hoy lo compartís, pero tiene que ver con ese sentido que se le da a lo ajeno y a lo propio en lo que se cree a ultranza, quizás hay algunas cosas, internas, muy profundas, casi imperceptibles que condicionan nuestro accionar cotidiano y lo subrayan de tintes que a veces no podemos reconocer como propios, pero lo son...
Saber reconocer lo propio y separarnos de lo que tiene sentidos dados por otros, a veces significa aprender a fragmentarnos en capas y poder leernos, reescribirnos, aprehendernos...
Variaciones, ideas, conceptos, sentimientos.
Lo instantáneo se ha adueñado de nuestro más profundo ser, casi como si la única alternativa posible de relacionarse con el exterior tuviese como paradigma moderno un tempo acotado y provocador...contestatario, desafiador, clandestino.
Y ahí estas, en medio de ese mar de no sentidos, de no comunicación...te paras, seguís, avanzas, crees que lo haces, seguís avanzando en el supuesto, cultivas, indagas...
Vivís, vivís, vivís...sentís el sol, vivís.
Dar vueltas, dar vueltas, dar vueltas, llegar, analizar y entender que es igual al punto de partida.
Saber que está, en algún lugar desconocido aún, pero está, existe, quizás hoy lo compartís, pero tiene que ver con ese sentido que se le da a lo ajeno y a lo propio en lo que se cree a ultranza, quizás hay algunas cosas, internas, muy profundas, casi imperceptibles que condicionan nuestro accionar cotidiano y lo subrayan de tintes que a veces no podemos reconocer como propios, pero lo son...
Saber reconocer lo propio y separarnos de lo que tiene sentidos dados por otros, a veces significa aprender a fragmentarnos en capas y poder leernos, reescribirnos, aprehendernos...
Variaciones, ideas, conceptos, sentimientos.
Lo instantáneo se ha adueñado de nuestro más profundo ser, casi como si la única alternativa posible de relacionarse con el exterior tuviese como paradigma moderno un tempo acotado y provocador...contestatario, desafiador, clandestino.
Y ahí estas, en medio de ese mar de no sentidos, de no comunicación...te paras, seguís, avanzas, crees que lo haces, seguís avanzando en el supuesto, cultivas, indagas...
Vivís, vivís, vivís...sentís el sol, vivís.

No hay comentarios:
Publicar un comentario